Baños del Almirante de Valencia

Los Baños del Almirante

Es un edificio mudéjar que se sitúa junto al Palacio de los Almirantes de Aragón, en el centro histórico de Valencia. Fueron construidos entre 1313 y 1320 por Pere de Vilarasa, caballero y jurista durante el reinado de Jaime II. A pesar de haber sido construidos ya en época cristiana, son unos baños similares a los baños de vapor o hammam típicamente característicos de la arquitectura islámica, por lo que el conjunto debe de enclavarse dentro de la arquitectura mudéjar valenciana. Fueron construidos en el siglo XIV y fueron utilizados hasta el siglo XX.

El «hamman»

Era un edificio público, de carácter civil, heredero en concepto funcional y constructivo de las termas romanas, si bien el mundo musulmán reduce sus dimensiones y estandariza el tramo de la planta. Como sus referentes romanos, todo edificio de baños árabes, como es el caso de los Baños del Almirante, posee un vestíbulo de ingreso («al-bayt al-maslai»), una sala fría («al-bayt al-barid»), una sala templada («al-bayt al-wastani») y una sala caliente («al-bayt al saiun»).
Estos baños constituyen un ejemplo singular de arte mudéjar en la Comunidad Valenciana y no es uno de los pocos baños en España, si no el único, de estilo árabe o mudéjar que se han mantenido activos ininterrumpidamente desde su fundación hasta el siglo XX.

Durante el siglo XIX se realizó una restauración, dándole un aspecto neo-árabe al conjunto. En 1944 son declarados monumento histórico-artístico. En 1959 los baños cierran definitivamente después de más de seis siglos como baño público. Entre 1961 y 1963 se lleva a cabo un proyecto de restauración destinada a eliminar la transformación neoárabe del siglo XIX. A partir de 1963 en su interior se instala un gimnasio. En 1985 la Generalitat Valenciana adquiere el edificio. En 1993 son declarados Bien de Interés Cultural (BIC) y en 1999 se acomete un proyecto de rehabilitación.

Las obras se inician en el año 2001 y será en el año 2005 cuando se reabren para su visita al público.

Guía Valencia – La Valencia musulmana

El Camino del Santo Grial

EL CAMINO DEL SANTO GRIAL

EL CAMINO DEL SANTO GRIAL VALENCIA / AVALENCIA

El Camino del Santo Grial es la Ruta del Conocimiento, es el Camino de la Paz, un camino que recorre 520 km en unas 22 etapas. El camino inicia desde el antiguo monasterio de San Juan de la Peña, en Huesca, hasta la Catedral de Valencia.

La Ruta del Grial en la Comunitat Valenciana pasa por:

Barracas, Jérica, Segorbe, Torres-Torres, Gilet, El Puig, Massamagrell, Alboraya y València.

El principio y fin de la ruta están señalizados por dos esculturas del artista Antonio Peris Carbonell realizadas en acero corten.
Estos 9 municipios valencianos por los que transcurre la ruta, puede hacerse cómodamente a pie en 17 etapas de 12 kilómetros cada una. Atravesando dos parques naturales, en nuestra comunidad, las Sierras de Espadán y la Calderona, recorriendo vestigios romanos y medievales, participando en fiestas llenas de tradición y disfrutando de una gastronomía autóctona.

También se puede hacer la ruta del Santo Grial en Valencia ciudad hasta llegar a la Catedral, pues el Santo Grial recorrió algunos lugares de la ciudad. para más información, ponerse en contacto con Avalencia.com

La Asociación Cultural del Santo Grial nace en 2002 de la mano de la Cofradía del Santo Cáliz de Valencia y la Gestora de San Juan de la Peña.

Valten Travel es la agencia que organiza la experiencia, como el inicio del Camino del Santo Grial – Ruta del Conocimiento.
Se trata de una ruta cultural y de aventura, que está basada en la fe, el amor y la superación para llegar a conocer la copa que utilizó Jesús durante la Última Cena, la cual se venera en la Catedral de Valencia, en la Capilla del Santo Grial desde 1437, aunque no fue hasta 1916 cuando se expuso públicamente en dicha capilla.

La intención es que se convierta en otro «Camino de Santiago».

El Santo Grial es la reliquia más importante conocida, la cual ha sido protagonista de las cruzadas de la Edad Media, y que ha inspirado leyendas como la del Rey Arturo o en la música (Wagner y su Parsifal).

Cuenta la tradición que tras la Última Cena el Grial fue llevado por San Pedro a Antioquía primero y desde aquí pasó a Roma siendo utilizado por los papas en la Eucaristía. El Cáliz, según narración aragonesa de 1399, permaneció en Roma hasta la persecución del emperador Valeriano (257-260).

El papa Sixto II para salvarlo se lo entregó al Primer Diácono, Lorenzo, que lo enviaría a Huesca, su lugar de origen, Osca, en el año 258 para salvaguardar el tesoro más preciado.

Con la invasión sarracena de la Península en el 711 los habitantes de Osca y el obispo Acisclo se ponen a salvo en los Pirineos, refugiándose en las más seguras montañas, donde permanecería hasta el año 1071 en que pasó al monasterio oscense de San Juan de la Peña, tras una estancia en la catedral de San pedro de Jaca.

Tras ser entregado a Martín el Humano en 1399 el Santo Cáliz pasó a ser instalado en la capilla, del palacio de la Aljafería en Zaragoza., en donde estuvo hasta finales de 1408-1409, en que fue llevado al palacio real de Barcelona. En 1432, tras diversas vicisitudes, fue trasladado con todo el relicario real a Valencia.
El Santo Cáliz fue depositado en la catedral de Valencia en 1437 junto con otras reliquias por Juan II, rey de Navarra y hermano de Alfonso V el Magnánimo como prenda por un préstamo hecho a Alfonso el Magnánimo por el obispo Alfonso de Borja y el cabildo catedralicio para sus guerras italianas. El rey y sus sucesores nunca devolvieron el préstamo y el Cáliz quedó en la catedral valenciana.

Juan Pablo II en 1982, y Benedicto XVI en 2006, han celebrado misas con el cáliz en Valencia, lo que puede considerarse una forma implícita de reconocer que se trata del verdadero cáliz de la última cena. Además de conferirle un valor extraordinario, el Santo Grial es más que un objeto mítico o legendario.


Investigaciones sobre el Santo Grial:

Fue el arzobispo Marcelino Olaechea cuando en 1960 encarga un estudio del Santo Grial a Antonio Beltrán, catedrático de arqueología de la Universidad de Zaragoza, quien aseguró que el cáliz tendría su origen entre el s. II a.C y el s.I d.C. lo que es conforme a la época del Santo Grial. Sin embargo, no consiguió averiguar de donde procedía geográficamente ni tampoco el tipo de piedra que lo componía.
En 2016 la Asociación Cultural del Santo Grial contactan con Ana Mafé García, doctora en Historia de Arte por la Universidad de Valencia.

Mafé ha dedicado varios años de su vida a demostrar que el Santo Grial es en realidad el Santo Cáliz que se custodia en la Catedral desde la Edad Media. Asimismo, realizó la tesis de su doctorado sobre el Santo Cáliz, pues apenas había estudios sobre él.
El trabajo doctoral de Mafé se apoya sobre las investigaciones de 1960 del catedrático Antonio Beltrán, aunque la aportación importante de Mafé es haber definido que se trata de una copa totalmente hebrea, que responde a la medida de cuatro dedos de alto. Realizada en piedra sardius actualmente catalogado como ágata. Según sus estudios, dicha piedra está vinculada en época del Segundo Templo al pectoral del Sumo Sacerdote, representa la tribu de Judá (la misma de Jesús) y simboliza la regla del amor.
La fuente principal de información es el vaso superior que conforma la reliquia.

Según la tesis de Mafé, el Cáliz está compuesto de 3 partes:

*La parte superior de piedra de ágata, de 4 dedos de altura. Es la reliquia
Relicario:
*Parte intermedia en oro S.XI, para mostrar y sustentar la reliquia.
*Una base que sirve para equilibrar visualmente el conjunto y está realizado al estilo carolingio. Probablemente de época fatimí (s. VIII-IX). En ésta una inscripción cúfica dispuesta verticalmente “Joshua Yaveh” es decir “Jesús es Dios”.
El mensaje del Santo Grial para Mafé representa el memorial de una persona que nos enseñó que la única forma de tratar a las personas es el amor. El mensaje es el mismo que dio Jesús: Luz (responde a la piedra de ágata) y Amor (responde a la piedra de sardius).

La forma de datar la arqueología es por comparación y por técnica constructiva.

La copa superior está realizada a martillo y cincel, técnica que deja de emplearse a favor del “torno” romano a finales del s. I. Muy posterior a la época del segundo templo hebrea, están hechos todos los vasos que conocemos y, por tanto, son factura romana y no hebrea.
Mafé viajó a Jerusalén durante su preparación de la tesis doctoral, para corroborar las técnicas de manufactura de copas de la época del 2º Templo en Jerusalén, además de conocer más sobre la historia hebrea.
Al principio de su investigación, su objetivo era saber si se podía legitimar un camino. El resultado fue que hay vestigios ciertos de que el Santo Cáliz estuvo en Roma y así lo atestigua también la doctora Ángela Di Curzio experta en catacumbas de Roma.

Otros historiadores como Janice Benett, autora de “St. Laurence and the Holly Grail” también defiende que es el auténtico y llegó a Huesca gracias a la intercesión de San Lorenzo.

En 2015, el Papa Francisco concede a València la celebración del Año Santo Jubilar que se repetirá cada cinco años en la ciudad de Valencia, convirtiéndola en una de las ciudades santas del mundo. Valencia acogerá cada cinco años aquellos peregrinos que deseen obtener la indulgencia plenaria en su Catedral.

La Valencia Musulmana

LA VALENCIA MUSULMANA

Un poco de historia:

El periodo islámico de Valencia se inicia con la progresiva llegada de nuevos pobladores de origen árabe, sirio, bereber y egipcio a comienzos del siglo VIII a la ciudad y su entorno.
El periodo islámico se iniciará en el año 711 con la toma de Toledo por parte del rey Tarik y Muza.
No hubo una invasión musulmana de carácter bélico.

La sociedad romano-visigoda que arrastraba y padecía las consecuencias de sus conflictos sociales políticos y económicos internos, acepto de buen grado las ventajas técnicas e intelectuales que traían consigo aquellos musulmanes. Lo orientalizante se mezcló con el sustrato latino-godo local.

No sería un periodo homogéneo, esta importante etapa se dividiría en grandes fases.
Poco se conoce sobre la Valencia musulmana, al llegar los musulmanes rebautizaron la romana Valentia como Balansiya, pero el nombre con el que fue más conocida durante los 3 primeros oscuros siglos fue el de Medinat-al-Turab, que quiere decir “ciudad de barro” o “ciudad de polvo”, por estar edificada sobre tierra de aluvión.

De las pocas referencias históricas que tenemos fue la creación en el Rufaza de un palacio rodeado de Jardines, realizado por el príncipe Abd-Allah “al Balansi” durante el s. IX.

Después de la caída del Califato de Córdova, a principios del s. XI Valencia se convierte en capital de un reino taifa y experimenta un importante crecimiento urbano. Durante el reinado de Abd-A-Aziz (1021 a 1061), nieto de Almanzor, se construye el nuevo recinto amurallado. Según el geógrafo Al-Uldrí no se conocían en al-Andalus ciudad de muros más perfectos y hermosos.

El dominio musulmán se extendería hasta el 1238, año en que Jaime I conquistó la ciudad. Bajo el nombre de “Vicus Sarracenorum”, el rey creó un barrio para albergar a los musulmanes que decidieran quedarse en la urbe. El propósito de aquel barrio fue el de controlar a la población y evitar que sufrieran agresiones por parte de los cristianos ya que el rey les permitió seguir viviendo con su religión y sus costumbres.

Si quieres descubrir cómo era Valencia en aquella época, y ver dónde vivieron los musulmanes …….

Ponte en contacto conmigo, te llevaré por calles recónditas estrechas o atzucacs, a veces incluso desconocidas para algunos valencianos. Durante esta visita seguiremos el recorrido por donde discurría la muralla islámica y veremos algunos tramos de éstas que aún se conservan incrustados en edificios, y veremos dónde estaban situadas sus principales puertas.

Campaners de la Catedral de Valencia

Los guías oficiales aprovechamos ahora que tenemos más tiempo, para reciclarnos. Hemos hecho un curso de «campanas y campanarios de Valencia» la verdad es que nunca dejamos de estudiar.
En 1989 se funda la asociación de Gremi de Campaners Valencians y a partir de este momento estos campaneros voluntarios se encargarían de los toques para las fiestas, solemnidades, volteos y repiques del calendario litúrgico, así como para ocasiones extraordinarias. En ocasiones se puede ver, sobretodo en vísperas de fiesta.
El campanario, «el Micalet» como llamamos los valencianos, Es gótico, construido en 1381 finalizado en 1425. Tiene 207 peldaños, pero vale la pena, se sube por una escalera de caracol muy original, y en la terraza les espera la recompensa: la campana más grande (el Micalet), que pesa 7514 kilos, desde arriba podrán hacerse una foto debajo de ella y ver una vista espectacular de Valencia y de algunos campanarios cercanos a la catedral.
Les espero en Valencia !! cuando se pueda.

Fallas 2020

Cadena de Solidaridad en el sector turístico

Siguiendo las instrucciones del Ministerio de Sanidad y a consecuencia del Coronavirus, la fiesta de las Fallas 2020 queda aplazada hasta que se supere esta crisis. Así pues el programa de fiestas queda aplazado para el mes del julio del 15 al 19 si Dios Quiere!!

No canceles tu viaje ✈️
cambia la fecha, salvemos el turismo!! Gracias😍
#cadenadesolidaridad

Stornieren Sie nicht Ihre Reise✈️ sondern schieben Sie sie auf. Retten wir den Tourismus!! danke😍

Non annullate il viaggio ✈️ modificate la data, salviamo il turismo!! Grazie😍

Do non cancel your trip✈️ change the date, let’s save the tourism!! thanks😍

N’annulez pas votre voyage✈️ changez la date. Sauvons le tourisme!! Merci😍

Abanicos Vibenca

Tres generaciones de oficio y tradición

Abanicos Vibenca es el resultado de tres generaciones de una familia Valenciana, dedicada desde 1910 al oficio de pintar abanicos. En primer lugar, mi abuelo, Don Antonio Benlloch Martínez, fue quien a una edad muy temprana empezó como aprendiz en varias fábricas importantes.

Pronto creo un estilo propio y reconocido. Este estilo de pintura, de trabajo y de buen hacer le permitió muy joven independizarse, montando así, su propio taller de pintura. Aquí es donde mi padre, Vicente Benlloch Palau, sigue el camino de mi abuelo. Primero, trabajando codo a codo con él, y segundo, montando posteriormente también su propio taller.

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Yo, VICENTE BENLLOCH CABALLER, desde pequeño estuve viéndolos como pintaban, estuve ¨saboreando¨ esos olores tan característicos de un taller de pintura de abanicos… con sus pinceles, botes de colores, barnices…. En definitiva, empezando a recoger pinceladas, nunca mejor dicho, de éste, tan importante como poco conocido, OFICIO VALENCIANO.

Ya trabajando con mi padre, en el año 1994, tuve la necesidad de dar un paso adelante y fue cuando quería algo más. Quería llegar a las tiendas. Quería venderles nuestro trabajo-pintura directamente. Es cuando empiezo la etapa de fabricante y me hago mi propio muestrario de abanicos, con modelos únicos, y salgo en busca de éstos.

No costó nada hacer clientes ya que éste estilo de pintura recogida de las tres generaciones fue valorada positivamente. Estuve trabajando con estos clientes durante muchos años, cosa que les agradezco mucho, pero aún podía ir más allá. Más allá de conocer a las tiendas….quería llegar a la gente. Quería, en definitiva, tener mi propia TIENDA. Pero no ¨solo ¨una tienda al uso como la conocemos, quería algo más. Quería mostrar y dar a conocer, como se fabrica y se pinta un abanico. Creo que quería dar a conocer a mi familia. A mi abuelo, mi padre, mi madre, mi hermana…a todos ellos que han trabajado en éste oficio que se instaló en Valencia desde hace más de 300 años.

Por esto comencé el proyecto de ABANICOS VIBENCA. Quería una tienda donde la gente me viera trabajar. Donde vieran mis pinceles, mis botes de pintura, mis abanicos a medio acabar, donde pudiera hablar con los clientes y con la gente que quisiera saber del oficio. Donde no solamente se llevaran un abanico pintado por nosotros. Quería una tienda donde la clientes y la gente que nos visita se llevaran consigo, como digo no sólo abanicos, se fueran con el que significa el abanico para los Valencianos y sobre todo para mi familia.

Esa tienda es ABANICOS VIBENCA, donde en la trastienda tenemos nuestro taller abierto a la calle para que la gente-clientes nos vieran pintar. Aquí es donde se produce un interés mutuo por lo verdaderamente ARTESANO.

El taller está ubicado en la trastienda y se puede ver desde la calle a través de un gigantesto ventanal, desde allí se puede ver a Vicente trabajando, lo que gusta mucho a los turistas. El taller y tienda es visitable y entra dentro de la ruta de tiendas tradicionales, una ruta que apuesta por lo artesano.

Para más información y precios, preguntar a Angela Marí Soler,  Guía de Valencia.

coceanografico

Tres Morsas del Oceanográfico se despiden de visitantes y cuidadores

El acuario valenciano ha celebrado una despedida de lo más emotiva para decir adiós a Nini, Tany y Petri Nini, Tany y Petri llevan 15 años conviviendo en el Oceanográfico.
Las tres morsas se han convertido en unos de los animales más queridos para los visitantes, a los que les encanta acercarse a juguetear con ellas.

Pero, sobre todo, quienes les tienen más cariño son los profesionales que han estado junto a ellas cuidándolas cada día. Por estas razones ha costado tanto decirles adiós.

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Pla pel Mon - Terreta -

Pla pel Mon, el dulce Valenciano

El dulce valenciano hecho con productos naturales

Salvador Pla crea un dulce de viaje con producto ‘kilómetro cero’ valenciano

El valenciano Salvador Pla, nombrado «Pastelero mundial 2018» por la Unión Internacional de Panadería y Pastelería (UIBC), acaba de lanzar al mercado un brioche concebido para llevárselo de viaje, elaborado netamente con productos valencianos y que ha bautizado como ‘Pla pel mon’.

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Desde su nombramiento como mejor pastelero del mundo hace año y medio, la tienda de Salvador Pla, denominada Monplá, experimenta un tráfico de visitas superior al habitual y muchos de ellos procedentes de fuera de Valencia, lo que le llevó a idear este producto menos perecedero.

«Desde que me concedieron este galardón, nos visitan muchos clientes de diferentes provincias de España y del extranjero. Tenía que sacar un producto para ellos, un dulce de viaje y que sintetice nuestra especialidad», explica a EFE.

La «especialidad» más significativa de Salvador Pla tiene como nombre ‘Terreta’ y es el postre que sirvió a los asistentes a la cena de gala en la que recogió el premio de mejor pastelero del mundo.

Este dulce es el producto estrella de la pastelería Monplá y consiste en un ‘mousse’ de naranja, bizcocho de calabaza ecológica, crujiente de cacahuete del ‘collaret’, cava de Requena y gelificado de mandarina, todos ellos productos valencianos.

Inspirado en este postre, ‘Pla pel mon’ -denominación en valenciano que juega con las sílabas de Monplá y cuya traducción al castellano es ‘Pla por el mundo’- se adapta a la singularidad de ser un dulce que debe conservarse fresco con el paso de las semanas y sin refrigeración.

«Es un brioche valenciano por excelencia, hecho con productos de kilómetro cero, con una textura tierna, muy acorde a nuestra cultura, y con un sabor especial con matices de nuestra tierra», sintetiza.

El pastelero valenciano reconoce sentirse «muy identificado» con este dulce: «Lo llevaba en mi cabeza más de un año y por fin ha visto la luz. Tenía claro que debía tener productos de la tierra valenciana, de proximidad», añade.

‘Pla pel mon’, que se vende con un empaquetado especial con los colores corporativos de la pastelería, lleva «calabaza asada ecológica de Náquera, naranja valenciana de variedad ‘navelina’ confitada artesanalmente, almendra ‘marcona’ tostada, pipas de calabaza tostadas, masa madre de cultivo propio, mantequilla, aceite de oliva, yemas de huevo, harina de trigo, azúcar miel y sal».

Y especifica que no estamos ante un panquemado ni un panetonne: «Es un brioche valenciano, no tiene comparación con nada. Se conserva tierno y jugoso durante días debido a su proceso y el aporte de nuestra masa madre de cultivo propio», explica el pastelero.

Respecto a la estructura de este dulce recién nacido, Pla argumenta: «Es un brioche esponjoso y tierno, con un gran sabor, donde nos vamos encontrado los matices de nuestra naranja y el crujiente de los frutos secos tostados. Tiene una textura única».

Este nuevo producto salió a la venta el pasado fin de semana y tuvo una «gran aceptación», pues agotó las existencias en pocas horas.

«En dos días ya ha viajado a Castellón, a Madrid, a Palma, a Francia… La aceptación ha sido espectacular y ya hemos recibido muchas felicitaciones. Es un proyecto del que me siento muy orgulloso porque supone exportar un dulce valenciano al mundo», concluye Salvador Pla.

Grafiti / Street Art en Valencia

Grafiti – arte urbano -street art- en Valencia, ha pasado de ser  «vandalismo», a ser un arte muy apreciado, aunque desafortunadamente son obras de arte efímero.

Desde hace unos años se vienen realizando unas visitas relacionadas con el arte urbano (grafiti), que se está popularizando cada vez más.

El barrio del Carmen se ha convertido en un museo gratuito al aire libre donde artistas conocidos como Deih, Vinz, Escif, Blu, la Nena Wapa, Julieta, David de Limón, Luís Longedo, Cabiscol, Erica il Cane, Sea162,,… dejan plasmadas sus obras de arte, incluso algunas calles cuentan ahora con muros completos, como la llamada «calle de los colores» de 60 metros de longitud realizada por diversos grafiteros o pintores como Luis Lonjedo, en donde el famoso «beso de Valencia» anima a todos aquellos que lo ven a detenerse y hacerse una foto besándose.

O la popularmente llamada «calle Humanitaria o de la Cruz Roja«, una gran intervención mural que trasmite los valores y principios de la Cruz Roja, sita en  dicha calle desde el 2016.

Pero los grafiti – o piezas de  arte urbano, no sólo decoran los muros sino fachadas y persianas de comercios.

Se pueden realizar tours combinados «street art» (arte urbano) con historia del barrio más bohemio y popular como es el barrio del Carmen, su historia, sus monumentos como el Portal de Valldigna, que daba entrada a la «morería» donde fueron reducidos los musulmanes después de la reconquista del rey Jaime I, visitar el Centre del Carme (antiguo convento  de Carmelitanos), el cual da nombre al barrio, degustar un «agua de valencia» en un lugar típico de la «movida valenciana» en la calle Alta, calle Baja, Plaza del Tossal…. e incluso en un celler antiguo del siglo XIII, pasear por calles estrechas, atzucacs, ver tramos de la muralla islámica…

Qué ver y visitar en Valencia: Los lugares más emblemáticos. Vanguardismo, arte, naturaleza ..

Valencia una ciudad llena de vida, considerada por muchos turistas como una de las mejores ciudades para vivir, por su calidad de vida, por su clima temperado, sus playas tan famosas como la Malvarrosa, su naturaleza: el Parque Natural de la Albufera, uno de los humedales más representativo y valioso de la Comunidad Valenciana, sus espacios verdes como el antiguo cauce del río Turia, hoy Jardín del Turia (mayor jardín urbano de España) y muchos otros atractivos que ofrece la ciudad.

Lugares imprescindibles que debes visitar en Valencia:

Monumentos históricos:

  • La Catedral: conoces el Santo Grial de Valencia? la reliquia más buscada del mundo, el cáliz que usó Jesucristo en su última cena, eso es lo que narran diversos escritos… contemplar los frescos renacentistas, ver su museo catedralicio y mucho más… y si te gusta la emoción y las buenas vistas, puedes subir al Miguelete, campanario gótico de la catedral, con 207 peldaños.
  • Lonja de la Seda o de los Mercaderes, uno de los monumentos más famosos del gótico civil en Europa, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1996 ….
  • La iglesia de San Nicolás, probablemente el mejor ejemplo de un templo de estructura gótica del s. XV con decoración barroca del s. XVII, ver sus frescos que narran las vidas de sus titulares. Sabías por qué la llaman popularmente desde su restauración «la Capilla Sixtina Valenciana» ?
  • Si te gustan los palacios, y al mismo tiempo, la cerámica, puedes visitar el Palacio del Marqués de Dos Aguas – Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias Don Manuel Gonzalez Martí. Llama la atención por su fachada de alabastro estilo rococó.

La Valencia futurista:

La Ciudad de las Artes y las Ciencias Y Oceanográfico de Valencia, de los prestigiosos arquitectos, Santiago Calatrava de Valencia y el Oceanográfico de Félix Candela con las singulares cubiertas del restaurante Submarino. La CAC conjuga ciencia, naturaleza y arte, conjunto único dedicado a la divulgación científica y cultura.

Si quieres hacer algo diferente en Valencia:
Puedes darte una vuelta por el barrio del Carmen, en el distrito de Ciutat Vella, este emblemático barrio, el más popular y bohemio, de asentamientos varios, debe su nombre a la iglesia y el Convento del Carmen Calzado, así como a la plaza adyacente, se puede callejear por su estrechas calles, ver algunas fachadas de palacios por la calle Caballeros, ver el portal de Valldigna, acceso al barrio de la «moreria», después de la conquista de Valencia, por el rey Jaime I ….. y quizás si te guste el arte urbano – grafiti – (Street art en inglés) – estás en el lugar ideal, pues el barrio del Carmen se ha convertido en un museo gratuito al aire libre, muy famosa es la «calle de los colores» con el hastag #kissmeVLC. También se puede tomar un «agua de Valencia» en esta zona de «movida valenciana»

Otras posibilidades para visitar en Valencia: La ruta de la Seda, y al mismo tiempo conocer otros barrios, como el de Velluters.
Si te interesa saber los orígenes de nuestra ciudad, puedes hacer la ruta de la Valentia Romana, descubre como era nuestra ciudad en el 138 a.C. cuando fue fundada por Décimo Junio Bruto, ver por donde discurrían las murallas, ver donde está el punto cero de la Valentia Edetanorum.

Si te gusta la naturaleza:

No te olvides del Parque Natural de la Albufera, uno de los humedales más representativos y de gran valor ecológico de la Comunidad Valenciana, sus rutas ecológicas por la Devesa, paseo en barca, degustar una buena paella …..

Y si quieres hacer ejercicio, tenemos una zona de ocio ideal, el Jardín del turia, mayor jardín urbano de España para hacer rutas en bici (bike tour) o segway, llegando hasta el puerto turístico de la pasada Copa Amércia y hacer un coffe break para degustar una «horchata» Valenciana, bebida refrescante y bio recomendada por los médicos.

Iglesia de San Nicolás

IGLESIA DE SAN NICOLÁS, los frescos de la Iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir de Valencia vuelven a deslumbrar…

La restauración, coordinada por la Politécnica con la financiación de la Fundación Hortensia Herrero, recupera las pinturas originales de Dionís Vidal.

La ciudad de Valencia ha sacado a la luz su «Capilla Sixtina» con la rehabilitación de los frescos de la Iglesia de San Nicolás, casi 2.000 metros cuadrados de pinturas que, tras tres años de trabajo y el empleo de las técnicas más avanzadas, han convertido este lugar en un «templo de la fe y la creatividad». Leer más