Iglesia de San Nicolás

 

IGLESIA DE SAN NICOLÁS, los frescos de la Iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir de Valencia
vuelven a deslumbrar.

La restauración, coordinada por la Politécnica con la financiación de la Fundación Hortensia Herrero, recupera las pinturas originales de Dionís Vidal.

La ciudad de Valencia ha sacado a la luz su “Capilla Sixtina” con la rehabilitación de los frescos de la Iglesia de San Nicolás, casi 2.000 metros cuadrados de pinturas que, tras tres años de trabajo y el empleo de las técnicas más avanzadas, han convertido este lugar en un “templo de la fe y la creatividad”.


El origen de San Nicolás se remonta a una iglesia gótica levantada e el siglo XIII y que formaba parte de las denominadas primeras doce parroquias cristianas de la ciudad de Valencia. El primitivo edificio fue reformado a iniciativa del entonces rector de la parroquia Alfonso de Borja (futuro papa Calixto III) en estilo gótico entre 1419 y 1455. El arquitecto Pérez Castiel, inicia en 1693 la renovación de la iglesa de San Nicolás siguiendo los gustos estéticos del barroco. Ahora la iglesia constituye el mejor ejemplo de convivencia de un templo de estructura gótica del s. XV con decoración barroca del s. XVII.
Las pinturas murales fueron elaboradas por Dionis Vidal, siguiendo “el plan” de su maestro Antonio Palomino, autor también de los frescos de la cúpula principal de la Basílica de la Virgen de los Desamparados. Este impresionante mural no sólo destaca por su belleza, sino también por su carácter narrativo, ya que la nave está dividida conceptualmente en dos: una de las partes cuenta la vida de San Nicolás y la otra la de San Pedro Mártir, los dos santos a quienes está dedicada la iglesia.

Precio entrada…. 2,80 €